Guía Definitiva: Cómo enviar tus archivos para Impresión
Uno de los errores más comunes al momento de imprimir en gran formato es enviar el archivo con configuraciones incorrectas. Esto puede resultar en imágenes pixeladas, colores apagados o medidas erróneas.
Sigue estos 3 pasos clave antes de enviarnos tu arte para garantizar un resultado impecable:
1. El Formato Rey: TIFF
Aunque aceptamos JPG y PDF, nuestra recomendación profesional es siempre TIFF (.tif). ¿Por qué?
- Calidad sin pérdida: A diferencia del JPG, que comprime y "ensucia" la imagen cada vez que se guarda, el TIFF mantiene la calidad original píxel por píxel.
- Capas acopladas: Al guardar en TIFF, asegúrate de activar la compresión LZW (que reduce el peso sin perder calidad) y de acoplar la imagen. Esto evita que falten fuentes o efectos al abrir el archivo.
2. Modo de Color: CMYK es Ley
Las pantallas emiten luz (RGB), pero las impresoras usan tinta (CMYK). Si trabajas tu diseño en RGB, verás colores neón brillantes en tu monitor que son físicamente imposibles de imprimir.
La Solución: Antes de empezar a diseñar, ve a Imagen > Modo > Color CMYK en Photoshop. Si al cambiarlo ves que los colores se apagan un poco, corrígelos manualmente. Es mejor que tú controles el cambio de color a que lo haga la máquina de forma automática e impredecible.
3. Revisa la medida real en Photoshop
Nunca confíes en el "zoom" de la pantalla. Para saber si tu archivo tiene la calidad suficiente, sigue estos pasos:
- En Photoshop, ve al menú superior: Imagen > Tamaño de imagen.
- Verifica que las dimensiones (Ancho y Alto) sean las finales en centímetros o pulgadas (ej: 300 cm x 100 cm).
- Revisa la Resolución:
- Para papelería pequeña: 300 dpi.
- Para Gran Formato (Lonas, Viniles): 100 a 150 dpi es suficiente. Más de eso solo hace el archivo pesado innecesariamente.
¡Siguiendo estos pasos, tu impresión saldrá tal cual la imaginaste! Si tienes dudas, contáctanos antes de exportar.